Las 6 claves para concentrarse mejor y entrar más rápido en la zona de productividad

Lunes 21 de Septiembre, 2026 -

Por: Prevención Integral

Las 6 claves para concentrarse mejor y entrar más rápido en la zona de productividad

En ocasiones se llega al trabajo o, si es el caso, se inician las tareas laborales en casa y falta concentración para rendir lo que nos gustaría o lo que necesitamos. Cuando esto ocurre una vez o en forma esporádica no habrá de qué preocuparse, pero es posible que se repita y puede retrasar el trabajo y el cumplimiento de los plazos.

 

El especialista en maketing John Rampton, especialista en estrategias de productividad, elaboró una lista para ingresar más rápidamente en las tareas cada día y, que esto se vuelva un hábito, redundará en un mejor aprovechamiento del tiempo.

 

1- Tener un ritual previo al trabajo.

Esto se compara con lo que realizan algunos atletas de alto rendimiento, que realizan rituales previos al juego para concentrarse. El autor mencionó el caso del basquetbolista LeBron James o el tenista Rafael Nadal. Este último coloca cuidadosamente sus botellas de agua en un lugar específico.

 

Participar en un ritual previo al juego aumenta la confianza en sí mismo en las habilidades de un individuo. También pueden ser útiles para calmar el nerviosismo previo al juego. Y les da la oportunidad de aclarar su mente y permanecer en el momento concentrándose solo en la rutina.

 

Rampton aconseja un ritual previo al trabajo puede ayudarnos a mantener un ritmo de trabajo, mantener la energía y cambiar la perspectiva. Un ritual previo al trabajo, afirmó, no tiene por qué ser complejo o elaborado. Podría ser tan simple como encender su computadora portátil, poner su teléfono en un cajón del escritorio o recitar una afirmación diaria.

 

2- Limpiar el desorden mental

 

El autor reveló que, como parte de su ritual previo al trabajo, toma un bloc de notas y anota todo lo que tiene en la mente en ese momento. ¿Por qué? Porque saca todos esos pensamientos aleatorios de su cabeza. Esto es importante porque es imposible concentrarse en el trabajo cuando el cerebro está preocupado. “Me refiero a recordar llamar a un cliente, poner la ropa en la secadora o perseguir una nueva idea de negocio”, dijo.

“Con todo en papel, luego organizo mis pensamientos. Algunas eran solo ideas aleatorias que se pueden lanzar. Si hay algo importante, como hacer esa llamada telefónica, lo agregaré a mi lista de tareas pendientes. Y, para las tareas menos importantes, las programaré siempre que tenga un bloque de tiempo ‘libre’”, precisó.

 

3- Crear una fecha límite forzada

Para algunas personas, los plazos pueden generar una cuota extra de ansiedad. Sin embargo, es preciso no temer a los plazos, incluso sería mejor desear tenerlos. Los plazos mantienen la responsabilidad, obligan a poner prioridades y un horario y ayudan a alcanzar las metas. Una investigación del MIT encontró que los plazos pueden ayudar a reducir la probabilidad de procrastinación.

 

4- Construir una fortaleza contra las interrupciones

“Cualquier cosa que pueda distraernos o tentarnos a dejar de realizar una sola tarea debe ser atendido antes de pasar a ‘The Zone”, aconseja Christine Carter, Ph.D., investigadora principal del Greater Good Science Center.

 

Entonces, Carter propone lo siguiente para encontrar el flujo de trabajo necesario:

 

-Limpiar y organizar el espacio de trabajo

-Abrir sólo los documentos o aplicaciones que se necesitan para trabajar. Todas las demás aplicaciones o navegadores deberán estar cerrados

-Poner el teléfono en modo ‘no molestar’ y moverlo fuera de la vista

-Cuando se va al baño se aprovecha para llevar un vaso de agua, algo para comer y una taza de café al escritorio

-Dentro de lo posible, cerrar la puerta de la oficina o ponerse auriculares con cancelación de ruido si no se está solo

Si bien las distracciones son inevitables, al menos se puede frustrar la mayoría de ellas antes de que interfieran en las tareas.

 

5- Utilizar la facilitación social a su favor

 

Muchas veces durante los estudios, especialmente los universitarios, cuando uno se distraía, un compañero lo impulsaba a continuar con el trabajo que estaban haciendo en conjunto. Los entrenadores físicos dicen que esto es una práctica muy buena para mantenerse motivado y asistir al gimnasio: hacerlo con personas a lo impulsen a continuar.

Tener a alguien más que nos empuje y nos haga responsables puede ser muy beneficioso

 

6- Seguir el principio de Fluir 

 

Si uno quiere concentrarse en un trabajo que no sea ni demasiado desafiante ni demasiado fácil: “Si hay un buen equilibrio entre el desafío y las habilidades, entonces empiezas a sentir fluidez”, dijo Mihaly Csikszentmihalyi, profesor de psicología y administración en Claremont Graduate University en Claremont, California, y autora de Flow: The Psychology of Optimal Experiencia. Esto se debe a que las tareas que son demasiado difíciles pueden ser abrumadoras, mientras que las que son demasiado simples pueden aburrirnos.

A veces, sin embargo, esto es inevitable. Pero se puede intentar mechar las tareas sencillas para hacerlas más emocionantes. Si encuentra una tarea demasiado difícil, se debe pedir ayuda y esforzarse por mejorar las habilidades o conocimientos que faltan.

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